Montañas, bosques y desiertos. Un marco incomparable.
En este aspecto, dada la especial orografía de Navarra, las posibilidades son ilimitadas. Tanto los valles pirenaicos, con sus extensos y mágicos bosques de hayas y robles, como el desierto de Las Bardenas Reales o las sierras de la zona media son el lugar ideal para organizar paseos en segway, bicicleta o 4 x 4.
Podrá asimismo practicar también senderismo o gymkhanas para identificar la extensa variedad de fauna y flora. Otra magnífica alternativa son los deportes fluviales con actividades como descenso en piragua, rafting o unas clases de iniciación al windsurf o la vela.
Recorrer una parte del Camino de Santiago es la excusa perfecta para pensar y disfrutar del silencio. También puede visitar los múltiples museos o emular a los mozos del encierro reviviendo en cualquier fecha del año las míticas fiestas de San Fermín.